Publicado el 12/06/2025 por Administrador
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Una tragedia aérea de proporciones devastadoras sacudió este miércoles a la ciudad india de Ahmedabad, cuando un avión de Air India con destino a Londres se estrelló poco después del despegue, dejando un saldo preliminar de más de 200 muertos. La aeronave, un Boeing 787-8 Dreamliner, transportaba 242 personas, entre pasajeros y tripulantes.
El vuelo AI171 había despegado con normalidad del Aeropuerto Internacional Sardar Vallabhbhai Patel, pero apenas cinco minutos después emitió una señal de emergencia. Según datos del radar, la aeronave cayó desde una altitud de apenas 625 pies y terminó impactando contra un edificio residencial en la zona de Meghani Nagar, provocando una explosión masiva y un incendio que afectó también a estructuras aledañas.
Entre los fallecidos se encuentran ciudadanos de India, Reino Unido, Portugal y Canadá. El gobierno británico ha activado un equipo consular de emergencia y expresó su "profunda conmoción" por lo ocurrido. Solo una persona ha sobrevivido al accidente: un ciudadano británico de origen indio, que logró escapar del avión instantes antes del impacto.
Testigos relataron escenas de caos, fuego y gritos, mientras los equipos de rescate luchaban por controlar el incendio y recuperar los cuerpos entre los escombros. "Fue como si hubiera estallado una bomba", dijo un residente local. Más de 20 ambulancias y siete unidades de bomberos se desplegaron en el sitio.
La tragedia ha golpeado duramente a Air India, que no enfrentaba un accidente fatal desde el atentado contra el vuelo 182 en 1985. El Boeing 787 también se encuentra ahora bajo escrutinio, ya que es el primer siniestro mortal registrado de este modelo desde su introducción hace más de una década.
Las autoridades aeronáuticas de India, en colaboración con expertos de la AAIB británica, la FAA de EE. UU. y representantes de Boeing, han iniciado una investigación para esclarecer las causas. La prioridad será analizar la caja negra del avión y los registros de mantenimiento recientes. Por ahora, las condiciones meteorológicas fueron descartadas como factor contribuyente.
El primer ministro indio, Narendra Modi, expresó su “dolor y tristeza profundos” por la pérdida de vidas y prometió asistencia inmediata a las familias afectadas. El aeropuerto de Ahmedabad fue cerrado temporalmente y se han establecido centros de atención a víctimas y familiares.
Este accidente vuelve a poner en debate la seguridad de los vuelos comerciales en Asia, especialmente ante los cuestionamientos técnicos que han afectado a fabricantes como Boeing en los últimos años. Las autoridades esperan que la investigación aporte claridad y medidas correctivas que eviten futuras catástrofes.