La jefa de la Fiscalía federal en San Juan vaticina arrestos en septiembre

La fiscal federal, Rosa Emilia Rodriguez (i), camina por una estación de servicio de gasolina. EFE/Thais Llorca/Archivo

San Juan, 21 ago (EFEUSA).- La jefa de la Fiscalía federal en San Juan, Rosa Emilia Rodríguez, vaticinó este miércoles arrestos a principios o mediados del próximo mes de septiembre en Puerto Rico derivados de los procesos de investigación en marcha.

Habrá «arrestos a principios o mediados del próximo mes. De todo un poco», señaló Rodríguez en declaraciones a la prensa ante la pregunta de posibles detenciones derivadas de casos de corrupción, antes de entrar a reunirse con la gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez, para atender asuntos de seguridad de interés para Fiscalía y Ejecutivo.

«Quien viole a la ley que se atenga a las consecuencias», indicó la funcionaria sobre si las detenciones pudieran alcanzar a alcaldes de municipios puertorriqueños.

Rodríguez señaló que como gobernadora nunca se ha reunido con Vázquez, aunque si en su antigua faceta de secretaria de Justicia, por lo que será un encuentro interesante.

«He traído a casi todo mi equipo de trabajo y hay unas cosas que queremos discutir con ella», sostuvo la funcionaria federal, que ya ha anunciado que vive los últimos momentos de su carrera por la cercanía de su jubilación.

La jefa de la Fiscalía en San Juan dijo que le da la bienvenida a este tipo de reuniones y que la seguridad será el eje de la reunión.

«Vamos a hablar de los ‘carjacking’ o robos violentos de vehículos, los asesinatos y los crímenes violentos. Son cosas que a ella le deben preocupar y también al secretario de Seguridad Pública», destacó.

Rodríguez tuvo tiempo para bromear y señaló que le pedirá a la gobernadora que «le deje de quitar gente», en referencia al nombramiento como secretaria de Justicia de Puerto Rico de Dennise Longo, hasta hace una semana a sus órdenes en la Fiscalía federal de San Juan.

Las detenciones a principios del pasado mes de julio de varios exfuncionarios y contratistas del Ejecutivo del exgobernador Ricardo Rosselló fue causa de una crisis política sin precedentes forzada por la presión ciudadana en las calles.